lunes, 14 de abril de 2014

Planes de Semana Santa en Madrid

Cuando era pequeña solía volar de aquí en cuanto sonaban Semana Santa, pero en los últimos años le he ido cogiendo el gusto a disfrutar de la ciudad que se vacía en plena primavera. 
Este año no he querido renunciar a ninguna de las dos opciones (para qué, si lo puedo tener todo :-P) así que pasaré unos días fuera, y otros pocos por aquí. Para los primeros tengo un solo plan: vaguear; para lo último, para los días en Madrid, me espera una lista grande de tareas para aprovechar al máximo y regodearme en todos esos placeres que diariamente se quedan en nada por las prisas: 

Planes de Semana Santa
Foto: Fábio Lamounier 

Me vestiré todos los días tal que así: con vaqueros y camisetas. Cero complicaciones. 
Vaqueros y camisetas

Espero que no llueva, por lo menos no todos los días, porque quiero hacer un picnic en el Parque de El Capricho (actualizo: me informa Ari Bradshaw que ya no se puede meter comida en el parque, nuestro gozo en un pozo). Es uno de los grandes desconocidos y se merece todo un día paseando por sus rincones. 
Pienso llevar todo el rato, porque combinan con mi idea de vaqueros y camiseta, estas gafas de Fendi (para la óptica Cottet) que me convierten en una diva italiana a golpe de toque glam. Con un poco de suerte (y algo de sol) igual hasta me desprendo de la cara mortecina que me ha acompañado este invierno. 

Estrenando gafas Fendi

Iré a conocer el recién reformado Museo Arqueológico al que, todo hay que decirlo, no iba desde alguna excursión en autocar y con bocadillo del colegio. Además, la entrada es gratuita hasta el 20 de abril. 
Después, y para completar un día perfecto, me iré a comer un sándwich de Magasand en algún trozo de césped de El Retiro (porque la primavera se inventó para ello).  

La Dama de Elche

Más días de museo: en el del Traje acaban de añadir a su colección piezas del fondo del Museo Balenciaga en Guetaria. Se podrán ver durante un año y la iniciativa forma parte del proyecto de colaboración entre las dos entidades. 

Balenciaga en el Museo del Traje

Iré a merendar (tarta de chocolate, por supuesto) al nuevo Mamá Framboise que acaba de abrir en Platea. El esperado espacio gastronómico no estará terminado hasta el próximo mes, pero de momento este local sirve de aperitivo (o de postre, si te das a sus tartas) y yo ya quiero probarlo. 

Mamá Framboise en Platea

Para otro día (espero tener suficientes) reservaré a comer una buena paella en Que si quieres arroz Catalina. Lo tenía pendiente desde que supe de su apertura, pero tras leer que David lo recomienda como imprescindible, no me queda otra que tirarme de cabeza (porque hay que tomar muy en serio lo que dice Moralejo).  

Que si quieres arroz Catalina

Y como también planeo disfrutar en casa, voy a ver con cuál de todos estos kits DIY me hago: ¿salmón ahumado casero o quesos fermentados en la despensa? Igual no elijo y me quedo con dos (o tres). 

Kits DIY

También saldré a comprar, que nunca conviene dejar de hacer honor al nombre del blog, y todo (o casi) girará alrededor de la lencería: quiero conocer el nuevo espacio de El Corte Ingles en Serrano, la tienda Alma Bloom (ambas en la nueva zona lencera madrileña: Serrano y Claudio Coello) y hacerme con este conjunto de & Other Stories (que como no llega a Madrid, tendrá que ser online). 
En algún paseo haré tiempo para acabar en Hema, la primera tienda en España de la cadena holandesa que promete convertirme en cliente fiel. Cucaditas y miles de cosas que no me había dado cuenta que necesitara (pero que necesitaba mogollón), en Fuencarral 140.   

La Perla

Y si después de toda la semana no me he quedado en la ruina, me pensaré seriamente si comprar un bolso de Mansur Gavriel. Concretamente este

Mansur Gavriel
Foto: Garance Doré 
  
viernes, 11 de abril de 2014

¿Por qué mola Emilia Wickstead (pese a Kate Middleton)?

Kate Middleton de Emilia Wickstead
Kate Middleton suele apostar (muy insistentemente) por las prendas de Emilia Wickstead para sus apariciones. 

Yo confieso: hasta hace relativamente poco lo único que sabía de Emilia Wickstead era que está entre las etiquetas favoritas de la Duquesa de Cambridge. Y no digo que Kate Middleton esté haciendo mal su papel -de hecho creo que está desempeñando a la perfección lo que se espera de ella-, pero es que este papel que le ha tocado es el de ideal-rancia (sí, es así, pobre). 

Pero volvamos al asunto de hoy: Emilia Wickstead y mi despiste al asociarla exclusivamente a la realeza británica hasta que Caitlin Fitzgerald hizo esto sobre la alfombra roja de los Globos de Oro

Caitlin Fitzgerald vestida de Emilia Wickstead
¡Deslumbrar! 

La prota de Masters of Sex se convirtió en una de las mejor vestidas de la noche, de los pies a la cabeza de Wickstead: un traje de largo asimétrico en azul turquesa combinado a la perfección con los zapatos del desfile, a rayas, de Manolo Blahnik. 
Porque otra cosa será, pero esta diseñadora neozelandesa solo se rodea de lo mejor entre lo mejor. A los pies, Manolos, y en las manos bolsos de Mark Cross. 

Caroline Issa con zapatos de Manolo Blahnik para Emilia Wickstead

Caroline Issa con zapatos de Manolo Blahnik para Emilia Wickstead
A propósito de sus zapatos, poco después se los vimos a Caroline Issa, estilista y conocedora de lo bueno. 

Emilia Wickstead abrió su taller en 2008 y se granjeó cierta fama en Londres gracias a sus vestidos a medida para después ampliar el negocio hacia el ready-to-wear. Desde hace cinco temporadas muestra sus colecciones en la semana de la moda británica, alzándose como uno de esos (tantos) nombres a seguir en la cita más esperada de la temporada de desfiles

Emilia Wickstead para Stylebop.com
La  diseñadora en su atelier, presentado una colección cápsula para Stylebop.com.

De su colección para este verano quiero absolutamente todo (zapatos de Manolo Blahnik y bolsos Mark Cross incluidos, por favor). 

Se graduó en Saint Martins y trabajó cortos periodos en Narciso Rodríguez y Proenza Schouler antes de volver a Londres a establecerse. Ahora, por su atelier en Belgravia pasan las br(its) girls del momento: de Suki Waterhouse a Poppy Delevingne, íntima de la diseñadora y embajadora de la firma. 
Todas buscan el acabado pulido de sus propuestas que, pese a aspirar a vestir a las nuevas ladies, no suman años ni restan rebeldía porque estas damas inglesas, a diferencia de Middleton, harán de todo menos seguir el guión. 

Poppy Delevignge de Emilia Wickstead

Poppy Delevignge y Laura Bailey de Emilia Wickstead
Poppy Delevingne y Laura Bailey comparten gusto por la creadora de Nueva Zelanda.

Suki Waterhouse y Emilia Wickstead
Al fondo, la diseñadora junto a Suki Waterhouse, dispuesta a escoger vestido.

Suki Waterhouse de Emilia Wickstead

Colección otoño-invierno 2014/15 de Emilia Wickstead
Colección otoño-invierno 2014/15 de Emilia Wickstead.
  
miércoles, 9 de abril de 2014

¿Invitada de boda? Inspiración en 30 peinados

30 ideas para guardar en el móvil, llevar al peluquero y evitar dramas: “Quiero esto"...

Inspiración: peinados para la invitada a una boda

Inspiración: peinados para la invitada a una boda

Inspiración: peinados para la invitada a una boda

Inspiración: peinados para la invitada a una boda

Inspiración: peinados para la invitada a una boda

Inspiración: peinados para la invitada a una boda

Inspiración: peinados para la invitada a una boda

Inspiración: peinados para la invitada a una boda

Inspiración: peinados para la invitada a una boda

Inspiración: peinados para la invitada a una boda

Inspiración: peinados para la invitada a una boda

Inspiración: peinados para la invitada a una boda

Inspiración: peinados para la invitada a una boda

Kirsten Dunst: inspiración peinados de boda

Inspiración: peinados para la invitada a una boda

Inspiración: peinados para la invitada a una boda

Inspiración: peinados para la invitada a una boda

Inspiración: peinados para la invitada a una boda

Inspiración: peinados para la invitada a una boda

Inspiración: peinados para la invitada a una boda

Inspiración: peinados para la invitada a una boda

Inspiración: peinados para la invitada a una boda

Inspiración: peinados para la invitada a una boda

Inspiración: peinados para la invitada a una boda

Inspiración: peinados para la invitada a una boda

Inspiración: peinados para la invitada a una boda
Imágenes: Only Kate, Then let it be, Collage Vintage, Daily Dose of Stuff, Luminosity, The Beauty Model, Sleeping Underwater, Pinterest, Imaxtree.
  
lunes, 7 de abril de 2014

24 horas en Saint-Germain-des-Prés

¿Es Saint-Germain-des-Prés el barrio más bonito de París? 
Vaya pregunta tan complicada sobre una ciudad en la que parece que todos los barrios compiten entre sí por alzarse con la medalla. No me atrevería a decir que el más precioso, pero desde luego sí entre los más atractivos. 
Por las calles de esta orilla izquierda del Sena pasearon primero los autores de la generación perdida, huyendo del encarecido Montmartre que tras la IGM había perdido toda su autenticidad; también los jazzmen en los 50 y los artistas de la Nouvelle Vague una década después. 

Saint-Germain-des-Prés

Hoy es una de las pocas zonas parisinas céntricas que se resisten a los turistas, dejando respirar el verdadero ambiente de la ciudad en callejuelas llenas de galerías de arte o tiendas de decoración (especialmente las que bajan desde el Sena: Beaune, Seine o Bonaparte). 
Al barrio me mudaría a vivir con los ojos cerrados (para tener de vecino, por ejemplo a Karl Lagerfeld) pero como de momento no se ha presentado la oportunidad, me conformo con 24 horas respirando la magia que se esconde en cada una de sus esquinas: 

Un hotel: Bel Ami 
Perfecto centro de operaciones en pleno meollo de la zona y justo detrás de la iglesia que da nombre al barrio. Imprescindible, como en cualquier hotel que se precie, el desayuno a base de bollitos de mantequilla, panes, zumos, cereales y fruta. 

Hotel Bel Ami


Una ruta de compras
Desde el hotel y a solo 5 minutos andando, un recorrido que hará perder la cabeza a cualquier fashionista: empezamos por el Bd. Saint-Germain para bajar por Saints-Pères y tirar a la derecha por Grenelle. 
En poco más de 700 metros de paseo nos encontraremos con Burberry, The Kooples, Sonia Rykiel, Aurélie Bidermann, Castelbajac, Barbara Bui, Paul&Joe, IRO, Tara Jarmon, Prada, COS, Saint Laurent, Alexis Mabille, Céline o Carven. Todo concentradito. 

Carven Rue Grenelle


Unos grandes almacenes: Le Bon Marché
Si quedan ganas de más compras, a dos pasos está Le Bon Marché, probablemente los grandes almacenes más molones de la capital de la moda (y eso ya es mucho decir). Lo que sí son sin que nadie pueda discutirlo, los más antiguos de París.   

Le Bon Marché


Un picnic: en los jardines de Luxemburgo
Osiris, parisina de pura cepa, me descubrió Cojean una cadena de comida sana para llevar, con sucursal en el boulevard Raspail, justo detrás de Le Bon Marché. Con una ensalada en la mano y un zumo en la otra lo que pega en estos días de primavera es tirarse en cualquier parque a hacer un picnic parisino. El mejor de todos, en la zona, solo podía ser el que se hace en los jardines de Luxemburgo. 

Jardines de Luxemburgo


Tres librerías (por falta de una)  en el barrio literario
Shakespeare and company, todo un clásico de la ciudad; 7L, la librería de Karl Lagerfeld; y Assouline, un rincón dedicado por entero a la editorial del mismo nombre. Perdición asegurada.

Librerías en Saint-Germain-des-Prés


Una merienda perfecta: en Les Deux Magots 
Probablemente sea uno de los restaurantes más célebres no solo de París, sino del mundo. Junto a su vecino, el Café de Flore, se convirtió en rincón favorito de escritores, pintores, filósofos y pensadores del siglo XX.
Hoy su terraza es uno de los rincones para ver y dejarse ver, pero sentarse en cualquier mesita a deleitarse con las idas y venidas de los parisinos nunca es mala idea. Además, sirven dulces de Pierre Hermé (la mejor pastelería de París), así que la tarde ya está echada.

Les Deux Magots

Les Deux Magots


Un capricho: en Jérôme Dreyfuss 
El marido de Isabel Marant tiene en Rue Jacob dos de sus tres boutiques parisinas. Sus bolsos son sinónimo de todo lo parisino y una inversión de las que merecen la pena.

Jérôme Dreyfuss


Un restaurante para cenar: Brasserie Lipp 
Otro local mítico por el que pasaba a cenar Hemingway y, más recientemente, Sofia Coppola o Jean Paul Gaultier. Y no me extraña; famoso es su chucrut, pero ningún plato se queda atrás. El steak tartare es de los mejorcitos que he probado.

Brasserie Lipp


Bonus track: una exposición cruzando el Sena 
Si sobra tiempo (y si no, también) es obligatorio cruzar el Sena para plantarse en Les Arts Décoratifs. Aquí hasta el 31 de agosto se puede disfrutar de la exposición (imprescindible) dedicada a ese genio poco reconocido que es Dries Van Noten. 

Dries Van Noten


Bonus track 2: fiesta al otro lado del río
Cruzando también, pero, a solo cinco minutos en coche, uno de los clubes más famosos: Silencio. David Lynch lo ideó en Mulholland Drive y hace solo un par de años lo hizo real en este sótano parisino perfecto para terminar por todo lo alto un día diez.
Eso sí, como cualquier sitio de moda que se precie, no abre las puertas a cualquiera (a nosotros nos las abrieron porque íbamos con José Luis, que siempre sabe que hilos tocar) pero desde luego vale la pena intentarlo para agotar las últimas, de estas 24 horas parisinas.

Club Silencio

Y una ruta así solo podía terminar (gracias a la insistencia de Álvaro, del Blog de Bori, todo hay que decirlo) recopilada en una lista. En ESTA en Foursquare, para guardar en la maleta los afortunados que vuelen a París en Semana Santa (por ejemplo).

 

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