29/2/12

Preparados, listos...

¡Ya!
Mañana mismo (es decir, dentro de unas horas) se inaugurará la tienda online de Hoss Intropia, así que es el momento de preparar las tarjetas –aunque he de confesar que la mía no se aleja nunca mucho de la pantalla del ordenador.

Para celebrar el lanzamiento han grabado este vídeo de la mano de la cantante y percusionista británica Florrie. El encargado de ello ha sido Christian Larson, que ha dado las pautas para que todo fluya al ritmo de la canción compuesta por la inglesa para la ocasión, Make Your Own Rythm.


¿Qué os parece, bailamos? Yo, os advierto que con la sandalia de los primeros planos del vídeo, me apunto a cualquier cosa...

Milán: otoño-invierno 2012/2013

Acaba de terminar una temporada muy “italiana” en Milán. Quién sabe, quizá las casas quieren volver a ese maximalismo que tan bien vendía hace tiempo. En cualquier caso, estos días han estado teñidos de una gama oscura y siniestra de colores. En las prendas y por supuesto también en las noticias que nos han sorprendido cada día.

27/2/12

15 cosas qué hacer en Milán

El que está de paso dice que es una ciudad gris, pero nada más lejos de la realidad. Milán es una ciudad para vivirla. Para disfrutarla y regodearse en cada momento. Y perderse… andar y andar por sus calles, perderse y encontrar detalles sorprendentes en los rincones más inesperados.
Porque, si algo tiene Milán son cosas para hacer en cada minuto. Así que aquí van algunas, las imprescindibles (y alguna de regalo):


1. Visitar el Duomo: Primera tarea en Milán; por obvio pero también por imprescindible. El Duomo, centro geográfico y corazón de la ciudad. Impresionante de día, de noche, con nubes, con lluvia o con sol. ¿Sabías qué es la tercera catedral más grande del mundo?, por detrás de San Pedro en el Vaticano y Sevilla.
Imprescindible es también comer uno de los riquísimos panzerotti en Luini (detrás de La Rinascente), un clásico entre los milaneses.


2. Tomar un capuccino en la Galleria Vittorio Emanuele. Caro capuccino, sí, pero impagable sentarse a ver pasar a los milaneses más elegantes camino de la Scala a última hora de la tarde. Si además tienes suerte y están tocando música en directo, pensarás que estás en la gloria.


3. Disfrutar de un aperitivo al caer el sol. Sana costumbre milanesa que me salvó de la ruina en mi época de estudiante. Pagas un cóctel a 7-12 euros (dependiendo del sitio) y a cambio puedes picotear (o cenar, depende del sitio) de las bandejas que colocan. De 19 a 21 horas prácticamente por toda la ciudad. Mis preferidos: Bond, al final del Naviglio Grande; Exploit, en Le Colonne di San Lorenzo; Obiká, que hay varios, pero el mejor es el de Brera; Bentobar, también en Brera con aperitivo de sushi…


4. Pasear por el Parco Sempione. Otro punto precioso en cada estación del año. Pero sobre todo en primavera, cuando se llena hasta arriba de milaneses ansiosos por recuperar su bronceado y disfrutar del buen tiempo (el invierno es duro, amigos). El plan es redondo si antes has pasado por Shockolat, la mejor heladería de la ciudad (detrás de la estación de Cadorna).


5. Dejarse sorprender por el romanticismo y las cursiladas de la ciudad. Que serán milaneses, pero también italianos.


6. Pasear por el señorial Corso Venezia. Con sus palacios y sus jardines. Un oasis que nos lleva directamente a… Via della Spiga. Una calle chiquitita, peatonal, pero uno de los lugares más maravillosos del mundo. La mayor parte de las grandes firmas tienen sus tiendas dos calles más abajo, en Montenapoleone, pero Via della Spiga conserva un encanto único.


7. Y ya que estamos en el Quadrilatero d’Oro¡comprar!, ¿a qué si no habéis venido a Milán? Están las tiendas que todos conocemos, pero además las milanesas se guardan varios secretos en la manga y uno de los más interesantes es ÉSTE.


8. Si queremos seguir comprando, no puede faltar 10 Corso Como. Colette será todo lo guay que vosotros queráis, pero Corso Como es el paraíso en la tierra. Y si no, subid a la segunda planta. Cuando vivía en Milán siempre decía que si me perdía me podrían encontrar rebuscando entre la maravillosa librería de la Señora Sozzani. Más allá de la tienda en sí, el espacio cuenta con la librería, un par de salas de exposiciones y un café con terraza donde hacer un brunch un domingo cualquiera porque sí, porque la vida es bella.
Y por cierto, también tiene outlet… en via Tazzoli, 3.


9. Entrar en todas las iglesias que encuontréis. Todas sorprenden. Mi preferida es San Ambrogio, patrón de la ciudad. Un paseo perfecto es andar hasta allí bajando por via Magenta, llena de palacetes. (Y a la derecha San Lorenzo).


10. Sentarse a ver pasar a los elegantes milaneses en el centro a la hora de la comida. Y digo LOS, ellos. Porque ellas son monas, vale, pero lo que realmente llama la atención en Milán son los hombres, todos perfectamente cuidados, con sus trajes a medida, sus zapatos italianos (claro), pedaleando en sus bicis…


11. Más imprescindibles: Subir a los tejados del Duomo con un libro. No puede haber mejor plan para una tarde de primavera. En días soleados se pueden ver los Alpes. (Y pasear por Brera, la foto de la derecha).


12. El mercadillo del Naviglio, el último domingo de cada mes. Es perfecto, pero mucho más los meses de primavera y verano. Allí se puede encontrar de todo, desde antigüedades, ropa de segunda mano, joyas, pinturas, revistas antiguas, muebles… y las piezas más sorprendentes.


13. Descubrir los jardines de Villa Reale, un palacete que se encuentra a un lado de los Giardini Pubblici. En el palacio vivió Napoleón en sus días en la ciudad, y en el jardín –de cuento de hadas- no me importaría casarme. (Y a la izquierda, Leonardo Da Vinci en la plaza de la Scala).


14. Colarse en todos los patios que se pueda. Los sobrios y señoriales edificios milaneses esconden todos maravillosos espacios en su interior que te transportan a otro mundo.


15. Y volver a Milán. Si Roma tiene su fuente y sus monedas, la ciudad lombarda tiene un toro (en la Galleria, justo en frente de la tienda de Prada). Dicen que si das tres vueltas pisándole sus partes nobles, volverás a Milán (la última vez que estuve lo habían restaurado, antes tenía un agujero). Lo que nunca recuerdo es si son hacia la derecha o hacia la izquierda, así que yo siempre, por si acaso, me doy seis.

Fotos (a lo largo de los años): Shopaholic

23/2/12

Tendencias primavera-verano 2012: Un resumen

El frío no nos deja, pero ya va siendo hora de ir pensando seriamente en la primavera 2012. Para empezar, nada mejor que un repaso muy visual a las tendencias más destacadas de la temporada. Como siempre, aquí una muestra de lo que nos invadirá esta primavera-verano 2012. Los colores, los estampados y las inspiraciones:


21/2/12

Pinceladas desde Arco




La semana pasada me invitaron desde Heineken a pasar un día en Arco, así que no podía perderme su stand. Como el país invitado de esta edición era Holanda, recrearon una plaza típica holandesa en la que relajarse.







Fotos: Shopaholic

20/2/12

Nueva York: otoño-invierno 2012/2013

La semana de la moda de Nueva York ya ha terminado (y si me descuido también la de Londres) así que ha llegado el momento de hacer un repaso rápido a las colecciones que más han dado que hablar.
En una temporada marcada por las propuestas sombrías, hemos visto todo tipo de abrigos y prendas para luchar contra el frío. Prácticamente la totalidad de los diseñadores han coincidido en la gama de colores oscuros, salpicados eventualmente por el Tangerine Tango, ese color que ya predecía Pantone, sería el protagonista del 2013. Tangerine Tango, o lo que es lo mismo, el mandarina de toda la vida, y toda una gama de rojos teja, naranjas intensos y bermellones.

15/2/12

De escaparate. ¿Primavera? en Milán

Escaparates primaverales perdidos en una ciudad que resiste a los cinco grados bajo cero.
Y comenzamos con Prada, con su primera tienda abierta en 1913 justamente aquí, en la Galleria Vittorio Emanuele II de Milán. Inaugurada por los hermanos Prada, la tienda original era un local que vendía maletas. Hoy en día cualquier viaje a la capital italiana de la moda debería tener una parada obligatoria en el sótano de este espacio que se extiende bajo la galería y que reúne entre cúpulas y pinturas todos los objetos de deseo que Miuccia ha creado para nosotros.



Continuamos con mi segunda parada preferida en Milán, la tienda de Moschino en Via Della Spiga. Sus escaparates son siempre los más divertidos de toda la idílica calle.

Esta vez un músico nos da la bienvenida mientras las notas se escapan de su trompeta.

Para niñas repipis y presumidas oh, cómo me hubiese gustado esta tienda de pequeña, nada mejor que el mundo dulce y pastel de Miss Blumarine al final de la misma calle.

Detalles en Milán: Todos. Hasta el más mínimo está calculado y cuidado en las calles más importantes, pero también en cualquier otra. Los italianos llevan muy dentro eso de su Made in Italy y aplican el diseño a cada aspecto de su vida.

Este es el pomo de la puerta en Roberto Cavalli, como no podía ser de otra forma.

Y romanticismo también todo para ellos (de palabrita, claro, que son italianos). En Dolce&Gabbana han recreado la leyenda del candado que Moccia tan bien difundió y que ahora puede encontrarse en cualquier puente de cualquier ciudad.

Un toque british en el escaparate de Vivianne Westwood, claro.

Los tocados de cerezas que tan orgullosa luce Anna dello Russo ya pueden encontrarse también en Via Della Spiga.

Porque nacen con ello en el ADN y si no, ya se van preparando desde pequeñitos gracias, por ejemplo, a la línea para niños de Gucci.

Y para terminar, un toque español. Con el cierre de D&G a Domenico y Stefano les sobran espacios por la ciudad así que en la tienda que poseen haciendo esquina entre Via Della Spiga y Corso Venezia han decidido promocionar a nuevos talentos. Hace unas semanas estuvo expuesto uno de los vestidos de Juan Vidal y este fin de semana el que colgaba de sus perchas era este modelo de Elisa Palomino.

Fotos: Shopaholic
  

10/2/12

Sheila y Marina, porque ellas lo valen

Ya está, una entrada por y para ellas con algunas fotos de estos días. Porque seguramente sean dos de las modelos españolas que más lejos han llegado.
Con todos ustedes, Marina Pérez y Sheila Márquez, porque es un placer seguir viéndolas desfilar en directo.





Fotos: Shopaholic

Y, además, una mini entrevista exprés a Sheila en la sala de peluquería y maquillaje. Aquí.

8/2/12

En el término medio está la virtud

El punto medio exacto entre comercialidad y creatividad. Esa difícil coordenada en la que todos deberían estar, pero a la que muy pocos saben llegar. Hoy en día es escaso el número de diseñadores españoles capaces de ofrecer algo diferente, apetecible y, además, vendible.

Las desenfadadas propuestas de TCN, algo tan comercial que ya estamos viendo en cualquier cadena de fast fashion hoy.

Firmas como TCN o Sita Murt han mostrado estos días sus propuestas casuales y urbanas, perfectas para el día a día aunque monótonas sobre una pasarela. Pero precisamente aquí, el show no importa porque son dos de las firmas que realmente venden; concretamente Sita Murt tiene numerosas tiendas propias repartidas por toda la geografía española e incluso una en París con dos años de vida.

Uno de los pases de Sita Murt.

El problema lo tienen otros; los que no ofrecen espectáculo, los que nos aburren con desfiles que no aportan nada, llenos de prendas que jamás serán vendidas. Afortunadamente no son todos los que nadan a la deriva; algunos, los que sobreviven pese a la crisis, lo hacen cada día con una estrategia más clara.

María Barros buscó un toque de teatralidad con estas pelucas grises que lucieron todas sus modelos durante el desfile.

Bimba, Mario, Alaska y su miniconcierto fueron la agradable sorpresa al terminar Davidelfin.

Buscando su camino encontramos por ejemplo a Davidelfin que con su última propuesta renace y adquiere un compromiso de futuro. Su colección más formal parece buscar un nuevo público de clientas con el bolsillo lo suficientemente desahogado como para desembolsar hasta 2.000 euros por uno de sus vestidos.

Juanjo Oliva saludando al terminar su desfile.

Juanjo Oliva por su parte cuenta con una exclusiva línea a medida, otra de prêt-à-porter y, desde esta temporada, una tercera más asequible que se venderá en El Corte Inglés. Veremos cuál se hace más fuerte.

Las llamativas creaciones de Andrés Sardá.

Pero si alguien sabe venderse desde la pasarela (aunque ellos lo tienen más fácil para rellenar minutos en el telediario) son en Andrés Sardá. Lencería y además espectáculo: la atención la tienen asegurada.

A la izquierda AA de Amaya Arzuaga y a la derecha Ailanto.

Amaya Arzuaga es otra de las diseñadoras que se encuentra en la búsqueda de ese perfecto término medio. Para conseguirlo creó hace pocas ediciones una segunda línea AA, en la que trabajar el punto para ofrecer piezas básicas que, ironónicamenre, cada vez lo son menos.

El panel de salidas de Roberto Torretta.

Iñaki y Aitor, o lo que es lo mismo, los hermanos que están detrás de Ailanto, son unos de los pocos que parecen encontrarse en ese punto medio ideal. Con tienda propia en Barcelona, a punto de cumplir dos años, desde hace unos meses venden también a través de Anthropologie en EE.UU.

Una modelo desfilando para Ana Locking.

Por su parte Ana Locking sabe que está para vender y sabe también que sus éxitos en este campo son las chaquetas y los vestidos. Por eso, no se olvida de incluir propuestas atractivas de estas dos prendas entre sus abstractas colecciones.

Fotos: Shopaholic

 
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