miércoles, 27 de junio de 2012

Una noche con mucho Glamour

Ayer Glamour celebraba nada más y nada menos que 10 años y, como no podía ser de otra manera, lo hizo con una fiesta por todo lo alto. Mucha gente guapa, un jardín de cuento y la mejor música. Esta es mi particular (y personal) crónica de la noche: 




Principios de junio: recibo la invitación al cumpleaños. Bien. Será en la embajada italiana así que el dress code impone gala y vestido largo (que no tengo). Perfecto, no hay problema, queda mucho tiempo. Ya buscaré algo. 


Lunes 25 de junio: vaya, la fiesta es mañana ¡y no tengo vestido! ¡Socorro! Vale, que no cunda el pánico seguro que alguien puede dejarme algo… ¿pero quién? ¡Cristina Piña, claro! 
A veces se me olvidan las ventajas de tener una amiga diseñadora, así que en cuanto me doy cuenta le pido ayuda. Inmediatamente su atelier se abre para que elija lo que quiera (siempre que me sirva porque los vestidos tienen “talla modelo”). 


Martes 26 17:00 Salgo de la redacción y voy muy tarde. Todavía tengo que pasar a recoger el vestido (con algunos arreglos para poder encajar en la "talla modelo") y terminar recados. 


18:30 Ya en casa tengo exactamente una hora para prepararme. Ducha rápida, pelo –un recogido improvisado-, maquillaje… Cojo al vuelo unas sandalias de Zara del verano pasado y un bolsito de mano de Uterqüe


19:30 En el taxi aprovecho para repasar el Who is who. O en castellano, el documento que incluye caras y nombres para saber quién es quién en la fiesta. 


20:00 Los invitados no llegarán hasta y media, pero estoy un rato antes para ver cómo ha quedado todo y poder prepararme para hacer fotografías a diestro y siniestro. 


La embajada está preciosa. Todo se ha decorado con detalles en blanco y dorado que le dan un aspecto de jardín encantado. 


20:30 El photocall se convierte en una pasarela de glamour (qué fácil) por la que empiezan a desfilar modelos, actores, actrices… 


20:35 A mí me toca retransmitirlo todo en el Twitter de Glamour así que me dispongo a interceptar a todos antes de que pisen la alfombra. Menos mal que tengo a mi compi Vicky que me ayuda a no volverme loca. 


20:50 Poppy Delevigne (¡qué guapa es!), Lily Donaldson, Petra Nemcova, Ariadne Artiles… todas preciosas empiezan a pasar una tras otra. 


21:00 Hello Jason can I take you a photo for Twitter? – es mi inglés más macarrónico, pero espero que lo entienda porque ahora mismo no puedo pensar, ¿será por el calor? – Sure! - ¿Jason me está guiñando un ojo? Porque es lo que acabo de ver a través de la cámara del móvil… - You are so beautiful tonight - ¿Qué? ¿Yo (y Vicky que está conmigo)? Ay que me derrito, parece que la temperatura sigue subiendo en este jardín. 


22:15 Entrega de premios en el jardín y foto de familia con todos los galardonados. 

Con Vicky y Amaia, parte del equipo de Glamour.es

24:00 Ya ha pasado la parte más difícil, así que ahora es el momento de divertise. Pincha Mario y después Brianda. A pesar del calor –no estamos seguros de si son las doce de la noche o del mediodía- la gente empieza a animarse en una pista de baile improvisada. 

2:00 Tic-tac, tic-tac… las campanadas de Cenicienta sonaron hace tiempo. Es hora de volver a casa para cambiarse de ropa dormir antes de volver a la redacción a preparar todo.  La fiesta sigue pero la mía ya ha terminado.

Y el vestido, de la colección primavera-verano 2011 de Cristina Piña.

lunes, 25 de junio de 2012

Sobre bolsos: icono vs must

¿Qué diferencia a un bolso icónico del it de la temporada? O mejor aún, ¿qué hace que un bolso it se convierta en un icono? 


Partimos de que no es lo mismo ocho que ochenta, por supuesto. Y así, a bote pronto y por resumir, podemos decir que el it bag de la temporada es flor de un día (o de tres años, pero se termina marchitando), mientras que los bolsos icono, ésos por los que cualquier niña suspira (yo lo hacía, ¿vale?), pasan orgullosos de madres a hijas sin perder ni un ápice de encanto, todo lo contrario: los años suman puntos. 


Dicen que el primer bolso it fue el modelo Baguette de Fendi –que precisamente ahora está de cumpleaños-, reeditado hasta la saciedad significó un giro de 180 grados en lo que a bolsos de fiesta se trataba. Canonizado por Carrie Bradshaw, se convirtió en el primer modelo de noche que se podía colgar bajo el brazo –de ahí su nombre, claro. Hoy, 15 años después, continua gozando de una posición privilegiada en estanterías de tiendas y grandes almacenes. ¿Podemos llamarlo ya icono? 


Convertir un bolso cualquiera en must de la temporada es relativamente fácil –en comparación, claro. Tan fácil que no hay firma que se precie que no lance un bolso it al menos cada dos años. Para convertirlo en tal sirve un eficiente departamento de comunicación que se lo cuelgue a la actriz de turno o a la chica del momento; la maquinaria de la industria se encargará del resto. 

Bolsos que unen su historia a la de princesas (de sangre azul o de la jet set, qué más da) tienen un plus y todas las papeletas para convertirse en iconos.

Convertir tu bolso en una leyenda es ya algo más difícil. Y es complicado sobretodo porque implica que debes mantenerlo en la cresta de la ola durante muchos años (¿15, 20, 50?) y eso, en el siempre-ansioso-de-novedad mundo de la moda, es casi misión imposible. 
Porque al final -leyendas, mujeres todopoderosas luciéndolos o publicidad a parte- el tiempo es el único encargado de ratificar el estatus de icono o de relegar al oscuro rincón del olvido.


domingo, 24 de junio de 2012

El toque ácido

No sé exactamente en qué momento durante los últimos meses el “toque ácido” ha pasado de ser eso, un toque, para convertirse en un destello de colores neón que deslumbra allá donde mires.










Fotos: Shopaholic

miércoles, 20 de junio de 2012

Tendencias verano 2012: El bikini (y su pasado)

Muchos años pasaron desde que Maria Carolina di Berry -considerada la primera bañista- se sumergiera en las aguas del Canal de la Mancha, hasta que Jacques Heim y Louis Reard se disputaran la invención del bikini tal y como hoy lo conocemos: Exactamente 122 (años). 

Y es que hizo falta más de un siglo para que el vestido de paño (con polainas, sombrero, guantes y zapatos, ¡por supuesto!) quedase reducido al escueto modelo de dos piezas que causó el mismo impacto que una bomba nuclear. 

Marilyn Monroe, siempre provocadora, se convirtió en imagen de la marca de trajes de baño Catalina.

Entre el baño de la Duquesa, en 1824, y la pugna por hacerse un hueco en la historia de la moda entre Heim y Reard, en el verano de 1946, podríamos hablar de vestidos, de pololos, de Coco Chanel y la fiebre por el bronceado, de Dorothy Lamour en The Hurricane, de Rita Hayworth o Greta Garbo. Pero no. Me vais a permitir un “pequeño” salto en el tiempo para llegar directamente a los años 40, a la Costa Azul y a las francesas reduciendo su traje de baño a la mínima expresión para evitar marcas. 

Sophia Loren y Lucía Bosé a mediados del siglo pasado. 

Probablemente fueron ellas las que inspiraron simultáneamente a Heim y Reard para que aquel primer verano tras la guerra crearan un modelo basado en los triángulos: dos en la parte superior y dos enfrentados formando una escueta braguita. 

El furor de las francesas se contagió pronto a las italianas: Lucía Bosé (sí, sí, la abuela de mi compañera de blog) se alzó con el título de Miss Italia y lo hizo enfundada en un sensual bikini. Poco después Sophia Loren paseaba por el mismo escenario con otro provocador traje de baño. En pocos meses todas las playas del país se inundaron de ellos y también, para mantener el decoro, de policías que medían que la proporción de tela entrase en el “dress code” del momento. 

Ursula Andress luciendo el traje de baño más famoso de la historia del cine. 

A popularizar –aún más- el bikini en los años sesenta, contribuye una exuberante Brigitte Bardot y toda la industria cinematográfica que encuentra en él un recurso más para atraer al público. 

En 1962 Ursula Andress protagoniza una sensual salida del Mar Caribe y se convierte inmediatamente en un icono. Dr. No la catapultó a la fama y la convirtió en la primera de una larga lista de chicas Bond. El bikini, responsable en parte del éxito, se subastó en Londres hace diez años por unos nada desdeñables 60.000 euros. 



El triunfo de esta prenda en dos partes es innegable y desde entonces no ha abandonado nuestros armarios de verano. Capaz de resaltar la feminidad más absoluta, moldea insinua y, sobre todo, se hace inolvidable. 

Algunos de los modelos para este verano; de izquierda a derecha y de arriba abajo: en color coral, de Petit Bateau; estampado, de Replay; con la espalda cruzada, de Mara Hoffman; con original print, de We Are Handsome; estampado en dorado y negro, de Guillermina Baeza para Mango; en dos colores, de Roxy; con un toque sport, de Etam; y marrón chocolate, de Chloé.

lunes, 18 de junio de 2012

10 consejos para preparar la maleta perfecta

Siempre he presumido de preparar maletas casi perfectas. Soy una maestra en el arte de los puzles y en el de multiplicar el espacio… o eso creía yo. Hace dos semanas me di cuenta de lo poco que en realidad sabía de eso que llaman el “Art of Packing”. 

Los responsables de esta revelación, los expertos de Louis Vuitton -¿quién si no hace del viaje en sí un arte? Pero como soy generosa (y se acercan las vacaciones) hoy quiero compartir con vosotros todo lo que aprendí. 
10 trucos para hacer una maleta perfecta, que puede que supierais, o puede que no: 


1. Prohibido terminantemente empezar a llenar la maleta sin ton ni son. No sería la primera vez que nos emocionamos, empezamos a meter camisetas y… ¡se llenó! No, el primer paso antes de ponerse manos a la obra es colocar en la cama o en una mesa todas las prendas y complementos. Luego será tan sencillo como jugar una partida de Tetrix

2. Los zapatos van bien en bolsas individuales; cada par separado para poder encajarlos mejor y rellenos con pequeños complementos, ¡no podemos desperdiciar ni un solo centímetro de maleta! 


3. En los bolsos blandos como el Keepall, bolso de fin de semana, podemos utilizar los zapatos como estructura colocados a los lados. Después sólo habrá que ir rellenando el resto. 

4. El neceser al fondo de la maleta. Suele ser una de las piezas de más volumen y así es más fácil colocar el resto a su alrededor. Además, si en el viaje se rompe algún frasco sólo se manchará el fondo (si lo ponemos encima… ¡goteará por toda la ropa!) 


5. Los cinturones mejor estirados, nada de enrollados que ocupan más. Pueden colocarse bordeando todo. 

6. Las prendas de lana, el denim o el algodón viajan mucho mejor enrollados en lugar de doblados. 

7. Sin embargo, las prendas de cashmere o seda deberemos doblarlas y colocarlas lo más arriba de la maleta posible. 


8. Para que las camisas no se estropeen es conveniente colocarlas con los cuellos levantados y enfrentadas de dos en dos. 

9. Las chaquetas de traje no deben ir abrochadas. Sólo debemos cruzarlas, colocar las mangas hacia delante y doblar hacia dentro (que la parte trasera quede hacia fuera). 

10. Trajes o vestidos de noche arriba del todo. Tendrán más aire y se arrugarán menos. 

Fotos: Shopaholic

Preparando la maleta 10 estuve con Alba de Tea Time y Mike y Gabi de Cup of Couple, un par de artistazos que prepararon este precioso vídeo que les tomo prestado. Aquí (si no quedaron claras mis explicaciones) de manera mucho más práctica, cómo hacer la maleta 10:


domingo, 17 de junio de 2012

Receta para una tarde de domingo

-4 tomates pelados 
-2 zanahorias peladas 
-7 fresas 
-2 cucharadas de azúcar. 
Licuar y servir. Así de fácil. Eso sí, que todo este fresquito (y si no hielo). 


Me he aficionado a los sanos zumos de frutas desde que hace dos semanas me iniciara en el arte de esta bebida en un evento que organizó Springfield para dar a conocer su nueva colección. ¿Qué mejor manera de llevar a buen puerto la operación biquini? 



Con una licuadora, fruta y verdura fresca es tan fácil como echarle imaginación. Si queda ácido rectificar con azúcar y si está demasiado espeso, con agua fría. 


Vale, además de despertar mi vena cocinilla, también jugué a las muñequitas. Con toda la colección a mi disposición preparé este look para una tarde de verano: blusa coral a rayas (19,99€); falda a dos colores (22,95€); capazo (22,95€); gafas de sol de pasta (22,99€); y pamela azul (12,99€). 

PD. Y ahora, con mi zumo en la mano, me voy a la piscina ☺ ¡Disfrutad de lo que queda de fin de semana!

Trendy Taste, My Showroom y All that she wants se prepararon así de fresquitas para recibir al verano. 

Fotos: Shopaholic
  
jueves, 14 de junio de 2012

Más es más

El próximo martes 19 comienzan las carreras de caballos en las que cualquier sombrero vale valía. Un año más Ascot se viste de gala para recibir a jinetes y aristócratas, junto a todos los curiosos que quieran ver el espectáculo que se organiza alrededor de la cita favorita de la Reina (entradas al recinto desde 15 libras). 

Audrey Hepburn como Eliza Doolittle, correcta y perfecta para un día en Ascot

Frívolo y obsoleto, sinceramente, quién pudiera ahora mismo escaparse hasta estas carreras que se encuentran al ladito de Windsor (el jardín de atrás del Palacio, como quién dice). 
Claro que ya que viajamos lo hacemos como se merece (y si no, nos quedamos en casa): necesitamos una invitación al exclusivo Royal Enclosure (¿alguien?) -por el que se pasea la Familia Real al completo-, junto con un guardarropa impecable que cumpla las estrictas normas que se estrenan este año. 

Asistentes a las carreras en 1976. 

Tras varias ediciones de despendole, esta temporada las carreras rescatan reglas de decoro que no impedirán, eso sí, los atuendos más a la moda -que ahora que la monarquía británica le está cogiendo el gusto a eso de ser tildada de “moderna”, tampoco es plan de estropearlo. Aún así, el dresscode no quiere ni oír hablar de minifaldas, tampoco de tirantes finos, transparencias ni tocados. 


¡ESPEREN!, ¿tocados? 
Sí, en Ascot una simple pluma en el pelo ya no es adecuada. Las señoras deberán ir cubiertas con verdaderos sombreros o adornos que tengan, al menos, 10 centímetros de diámetro. 
Ah… menos mal, pensaba que además de todo, nos quedaríamos sin ver el verdadero espectáculo en Ascot… 

El cartel de esta edición, inspirado “en el glamour de los años 50”, Royal Ascot dixit. Con sombrero de Stephen Jones y vestido de Antonio Berardi, para que conste en acta.

Pamelas, champagne, caviar y Kate Middleton... qué más da, si al final, lo que de verdad importa es de qué color escogerá su sombrero la Reina esta temporada.

miércoles, 13 de junio de 2012

Con gafas y a lo loco

Hoy necesito quiero compartir con vosotros mi última adquisición: estas preciosas gafas de sol de Duyos:


No sé el resto, pero yo no puedo parar de pensar en el verano (aunque este año eso no signifique tres meses de vacaciones). Todavía no sé si quiera si iré a la playa, pero por si acaso voy ensayando la pose porque ya me veo tal que así con mis nuevas gafas: 


No puedo evitarlo, las gafas con un pequeño toque retro (o friki, que lo llama mi hermana) son mi debilidad. Esta temporada tampoco pasan desapercibidos los modelos de Miu Miu (oh, Miu Miu) ni mucho menos los de Prada, inspirados en los cochecitos cincuentones que invadieron su desfile. Si quizá el modelo a lo Cadillac "a lo literal" es demasiado, la adaptación en carey se convierte en la gafa perfecta, ¿o no? 



Más gafas retro. En Madrid una dirección imprescindible, como no, es Alohe (calle San Andrés, 2) con una muy cuidada selección de monturas de las que yo, si puedo elegir, me voy quedando con estas: 


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